Esta es una pregunta que nos hacemos muy a menudo las madres. En mi experiencia ha sido un poco difícil, pues estoy lejos de mi país y familia. Siempre tratamos de preservar nuestras tradiciones familiares, pero con nuestro toque personal.  A continuación, te comparto algunas alternativas que he hecho con mis hijas para que no se la pasen como “couch potato”:

  • Lo primero que trato de evitar es ir de compras de regalos con ellas, sólo si son ellas las que quieren buscar algo que ellas quieren regalar. Esto lo hago para evitar “perder” tiempo de sus vacaciones, pues sólo tienen tres semanas, además de que no se pierda la “magia de la navidad” y los regalos sorpresas. Si no trabajas o tienes tiempo libre para ésto, es perfecto. Si trabajas te comparto la experiencia de una muy buena amiga, ella pide todos los años un viernes libre en su trabajo, en diciembre, antes de que sus hijos salgan de vacaciones. De esta manera puede hacer sus compras con mayor libertad y sorprenderlos el día de Navidad.
  • En casa tratamos de decorar todos los años antes de Acción de Gracias, pero si por alguna razón no podemos terminar, las vacaciones son excelentes para terminar las decoraciones con nuestros hijos. Les puedes asignar tareas según su edad. Además de hacer tus propias decoraciones, tiendas como Hobby Lobby, Michaels y Dollar Tree tienen una amplia variedad para hacer tus propias decoraciones. Todo dependerá de tu presupuesto y de las edades de tus hijos. Pero existen muchas opciones para todas las edades y gustos, yo tengo una adolescente y una pequeña de escuela elemental y siempre encuentro algo para cada una.
  • Las manualidades en general son una buena opción. Se divierten e invierten un tiempo alejados de las redes sociales, el televisor y los video juegos. Puedes encontrar buenas ideas en las tiendas que te menciono en el punto anterior, en Youtube, Pinterest o usar tu creatividad.
  • Otra actividad bonita es envolver regalos o llenar las tarjetas navideñas, pueden ser compradas, hechas a mano o en la computadora.
  • Durante todo el año los Museos tienen un día semanal de entrada gratis (siempre los aprovecho, en especial en verano), en época de fiestas siempre tienen actividades para que los chiquitines y la familia en general se diviertan. Esta es otra de las opciones que nos encanta hacer. Puedes investigar los horarios en las páginas de tu ciudad y/o condado.
  • También puedes ver las actividades que tu ciudad tiene programadas. Por ejemplo, los Encendidos Navideños, Paradas, Fotos con Santa, Movies bajo las estrellas (siempre y cuándo el clima te lo permita). Y muchas otras actividades que ofrece tanto la ciudad como los Centros Comerciales. Además de diferentes exhibiciones, para ahorrar en los boletos puedes comprarlos con anticipación o ver las ofertas familiares que ofrecen y los cupones disponibles.
  • Si definitivamente no puedes o quieres salir de casa, puedes tener noche de pijamas y cocoa caliente y ver películas de la época, existen muchas opciones como comprarlas, rentarlas o Netflix. No tiene que ser necesariamente en la noche, puede ser durante el día también. Una buena idea es leer un buen libro con ellos y compartir ideas y/o pensamientos.
  • Algo divertido que hacemos es hacer una lista de metas para el próximo año, te invito a hacerlo. Te aseguro te sorprenderá lo que tus hijos tendrán que decirte.
  • Como en la mayoría de las casas de los hispanos nos encanta la cocina, es una buena idea hacer postres, decorar galletas o algún otro platillo tradicional de la época.
  • Algo que hacemos cada año en casa es donar, en especial ropa, antes los dejábamos en las tiendas de segunda mano, pero ahora preferimos donárselo a alguna familia que conozcamos tenga necesidad o alguna iglesia que se dedique a donar. Otra vez no tiene que ser ropa nada más y no necesariamente solo la ropa usada, también si está en sus posibilidades puedes donar cosas nuevas.   Un año por iniciativa de mi hija mayor donamos una canasta con alimentos no perecederos a una familia. En otra ocasión le llevamos cena a dos familias.  Como les mencioné anteriormente todo depende de tu presupuesto.
  • Algo super importante que hacemos también es descansar, escuchar a mis hijas y saber lo que piensan. Reírme a carcajadas con sus locuras y ocurrencias.  Aprovechar cada momento para dejarles saber lo importantes, inteligentes, amadas y valiosas que son para nosotros. Tomamos ese tiempo para empoderarlas. Compartimos además lo que significa para nosotros la Navidad.

A lo mejor trabajas y tienes que dejarlos cuidando con alguien, si ese es el caso no te sientas mal o culpable. Puedes ajustar tu tiempo para buscar alguna actividad que puedas hacer con ellos. También es una buena idea de que si la persona que los cuida no es una guardería, puedes dejarles actividades o instrucciones de que pueden hacer ellos.

Como ves existen muchas opciones que hacer con tus pequeños en estas fechas. Por supuesto pueden existir muchas más, todo dependerá de los valores y tradiciones de cada familia. Lo importante es que puedas tener un tiempo de calidad con ellos. No importa lo mucho o poco que tengan para compartir. El mayor tesoro que le podemos regalar a nuestros hijos es el tiempo, el amor y la comprensión.

Nos ha tocado criar en un tiempo muy difícil, así que lo menos que podemos hacer es dejar memorias hermosas en sus corazones, para que ellos puedan transmitirlas con su toque especial a las futuras generaciones.

Me encantaría leer sus comentarios y/o sugerencias. Déjeme saber que haces en las vacaciones con tus pequeños o los no tan pequeños.

Te deseo una Feliz Navidad junto tus seres amados. Si no la celebras por alguna razón, seamos tolerantes con los que sí la celebran.

Escrito por: Tamar Báez


“El Dios todopoderoso, rey y salvador de Israel, continuó diciendo:«Yo soy el primero y el último;
fuera de mí no hay otro Dios.
Si acaso lo hay,
que se presente y lo diga;
que anuncie el futuro
y diga lo que va a suceder. ¡Ánimo, no tengan miedo!
Desde hace mucho tiempo
les he anunciado estas cosas
y ustedes son mis testigos.
No hay otro dios fuera de mí,
no hay otro dios que los proteja.
¡Y si lo hay, yo no lo conozco!”

Isaías 44:6-8 (TLA)

Texto: Zacarias 13:9  …..y los probare como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré y diré“pueblo mío”; y el dirá “Jehová es mi Dios”.

 En esta reflexión deseo llevar a meditar, la vida cristiana es un proceso de constante crecimiento. El camino a la gloria es angosto. Esto fue advertido por Dios, incluso cuando se fue al cielo nos dejó al espíritu santo para que fuera nuestro consolador. El enemigos está trabajando día y noche para robarnos la bendición. Además, muchas de las circunstancias de vida en si mismas son difíciles.

 Son tiempos malos y peligrosos dice un coro. Además, en la biblia hay una advertencia sobre los últimos tiempos “Hay de aquellos que críen en los últimos días”. Ese tiempo ha llegado, el matrimonio y la vida en familia es una lucha. Pues se unen diferentes factores desde las diferencias en pensamientos, los cambios de economía, las tensiones de la crianza, el trabajo, y hasta el día a día van sumando dificultades.

  Si para la gente adulta es difícil el tiempo,cuanto más aun para nuestros jóvenes. Las fuentes de apoyo cada vez son menos y los cambios y la soledad han venido a sumar la inestabilidad. Hay que pedir dirección de Dios en todo. Pues nosotros por nuestros ojos carnales se nos hace difícil entrar en la toma de decisiones. Solo con oración es que somos capaz de tomar el camino mas adecuado para afrontar las circunstancias. Como padres debemos hablar a nuestros hijos del amor de Dios e inculcar valores cristianos.Solo así tendremos ayudas reales en nuestro hogar.

 Enseñarles a amar a Dios sobre todas las cosas y que dependan de él en todo, eso lo más valioso que le podemos dar. Además,reconociendo a Dios en todos nuestros caminos, nos da la energía y el amor para seguir luchando en estos tiempos difíciles donde la falta de metas y proyectos,la soledad, la escasez de trabajos son factores abrumadores para este tiempo.Pero por otro lado ocupar nuestro tiempo en las cosas de arriba, nos aleja de pensamientos y acciones perjudiciales. Además, tener inculcado el temor a Dios,nos impulsa a seguir las acciones justas.

 Medita en esto y compártelo con los tuyos. El pueblo de Dios es victorioso, pues nuestro guía y proveedor es él.

Dios te bendiga.

Escrito por: Brenda Báez M.ED y Trabajadora Social 

Lamentablemente siempre la gente hablará. No importa lo que hagas o dejes de hacer, siempre existirá el comentario para “bien” o para “mal. A todos nos afecta y nos molesta. En mi opinión no existe nada peor que la gente hable por hablar o por dejarse llevar por los rumores de los demás. Una de las peores cosas con las que me he topado es la gente que habla como el papagayo, repitiendo lo que oyen y la mayoría de las veces añadiendo y/o dando su versión. La sociedad está llegando a un punto muy nocivo, pues, no solo se dejan llevar por los estereotipos, si no que llegan al punto de creerse dueños del universo cuándo abren su boca y solo destilan veneno.

Estoy cansada de escuchar frases como éstas; Que gorda estás, deberías ponerte a dieta, me imagino que tienes todos los males. Que flaca estás, estás enferma, te operaste. Ya viste su nuevo color de pelo, parece mona. Que anticuado corte de pelo, mira su color, no está en na’. Escucha su inglés machacado, que ridícula mejor que no hable. Y esta que se cree, hablando y escribiendo solo inglés, se olvidó de sus raíces, del barrio. Escuchaste que está enferma, sabrá Dios lo que hizo. Mira esa llena de hijos, parece güima. Pobre marido no le ha dado ni un hijo. Esa no trabaja, es una mantenida, fodonga. Que irresponsable se la pasa trabajando, sabrá Dios quién le cuida a los hijos. Solo sale con su marido y deja a los hijos. Que zángana sale con el esposo y los hijos. Qué joven se casó o se le está pasando el tiempo, ya está de vestir santos, se está quedando jamona. Y podría seguir mencionado por que la lista es larga, que digo larga larguísima.

Nunca paran de criticar y tratar de vivir metidos en la vida de otros. Muchos abren su boca, pero pocos para dar alguna palabra de aliento a aquella persona que sufre porque padece alguna enfermedad que le impide perder peso con facilidad. A aquellas que salieron de una enfermedad y su tratamiento los hizo engordar o perder peso. Nadie se detiene a pensar en la bulimia o la anorexia que alguien padeció.No se detienen a pensar que después de una depresión profunda salen a flote amándose más y queriendo cambiar su imagen física, porque el cambio ya lo tuvieron adentro. No sabes cuantas veces a lo mejor esa persona pensó en suicidarse o cuan sola se sintió. No sabes cuanto le ha costado aprender un idioma nuevo o cuanto esfuerzo a tenido que hacer para tener un mejor trabajo y por qué sabe que la practica te va hacer mejor cada día escribe ese idioma o lo habla, porque además sabe que ser bilingüe te equipa mejor y te da mejores oportunidades. A aquella que críticas por tener tantos hijos o la que no ha tenido, no sabes si ha pasado por procesos para quedar embarazada, o cuantas perdidas ha tenido. Nadie sabe los sacrificios de aquella que a pesar de ser profesional decidió quedarse en casa para criar a sus hijos. No sabes de las lágrimas que derrama aquella madre que trabaja y se pierde momentos importantes de sus hijos en la escuela, o lo cansada que se acuesta después de llegar de trabajar y encargarse de su hogar y sus hijos. Sin mencionar a aquellas que estudian, trabajan y atienden su hogar. No sabes lo que le ha costado a ese matrimonio que después de tener hijos se dan una escapadita a un date, porque sabe que lo necesitan para dar balance a su relación. No sabes de que a lo mejor están tratando de salvar su matrimonio. No sabes que disfrutan salir con sus hijos y hacer memorias que los marquen por siempre. No sabes que esa mujer soltera lo está porque ha tenido que besar a más de un sapo. En la situación más drástica que es madre soltera, pero no sabes lo que ha tenido que luchar por salvar una relación donde un patán la engañó más de una vez (aplica a los hombres también). No sabes que viven lejos de su país y no tienen ninguna familia cerca. No, nadie sabe, solo critican, señalan y juzgan. Indiscutiblemente sin darse cuenta que al señalar,cuatro dedos los apuntan a ellos. 

   No creas que solo escribo esto por escribirlo. Lo he vivido en carne propia. En mis escritos anteriores les he contando del bullying del que fui victima en mi adolescencia. A veces se cree que solo en esas edades el bullying existe, pero que lejos de la realidad es esto. Cada ves que criticamos a alguien y va seguido de un constante acoso o burla, es bullying. Aún de adulta he tenido que escuchar comentarios crueles en los peores momentos de mi vida. Nunca olvido esa tarde cuándo estaba muriendo en una cama, cuándo recibí la llamada de un familiar y luego de preguntarme que tenía, me dijo ten cuidado, conocí a alguien así y al final le encontraron cáncer y se murió en pocos meses. Mi mundo se derrumbó no solo por el comentario sino de quien provenía. Casi nadie supo de mis largas noches de incertidumbre, que casi no dormía con temor de que no volver abrir mis ojos. Nadie supo de las veces que abracé a mi hija mayor (que era la única de edad escolar ese momento), con temor de que fuera la última vez que lo hiciera cada vez que salía para su escuela. Nunca nadie se detuvo a pensar en la preocupación de mi esposo, la desesperación de los médicos por darme un tratamiento que funcionara. Pocos han escuchado del día que estando en el laboratorio le extendí la mano a la enfermera pidiéndole desesperadamente que me ayudara, y a los pocos minutos estar en sala de emergencia donde mi esposo tuvo que escuchar el grito desesperado del Dr en turno diciendo;” She’s gone, she’s gone!”. La mayoría no supo de mi desesperación con cada transfusión de sangre,o cuándo me sacaron en ambulancia de mi iglesia y escuchar a los paramédicos decir;“Que pena tan joven y bonita y se está muriendo”. No nadie lo supo, pero muchos me criticaron. Nadie vió las lágrimas derramadas cuándo tuvimos que decidir realizar una histerectomía, a pesar de no tener nada malo en mí matriz. Esfumándose la ilusión de experimentar otro embarazo. De que, a pesar de nunca haber experimentado un aborto, vivir la sensación de uno. Estar mucho tiempo recuperándome de una anemia crónica y luego batallar con una visita inesperada, la doña tiroides.

Mi escrito no es para justificarme, ni hacerme la víctima, ni que me tengan lastima y mucho menos porque tenga falta de atención. Mi escrito es para llamar la atención a aquellos que solo juzgan sin piedad, sin conocer el trasfondo y las batallas de los demás. Este es un llamado también a lo que han sufrido como yo de los señalamientos de una sociedad egocéntrica y burlona. Basta ya de hacer daño con tus comentarios, Basta ya de sentirte mal por lo que los demás digan y hagan. Yo aprendí a sacudirme las tristezas, el dolor, la baja autoestima, el miedo al que dirán.

Cada mañana al despertar doy gracias a Dios por una nueva oportunidad de vida. No soy perfecta, pero me amo y acepto cual soy. Hago mi parte de cuidarme no solo físicamente sino las emociones. He vivido la traición de gente de cual esperaba mucho, así que procuro practicar el perdón y olvidar. No te digo que es fácil, pero no es imposible. Atrévete a decir Basta ya, a lo que te detiene y lo que no te deja vivir a plenitud. No seas esclavo del que dirán, ni de tus miedos, ni de nada. Se agradecido y sonríe al futuro hermoso que tienes frente a ti. Nunca sabrás cual es si te quedas estancado en el mismo lugar.

Si eres una persona de fe te comparto este versículo que abrazo cada día: “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11

Así que Basta ya de paralizarte,lo mejor está por venir, siempre la gente tendrá algo que decir nunca dejes que te afecte.

Escrito por: Tamar Báez