¿Queremos ser como Dios? Entonces necesitamos perdonar a los demás y luego olvidarlo.

“Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano; “!Conoce al Señor!” , porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán –  Afirma el Señor – . Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados”.

Jeremias 31:34

Ya estoy de vuelta,he estado un poco ocupada con diferentes situaciones. Pero ya es hora de regresar a una de las cosas que me apasionan.

Escogí este versículo que me hace reflexionar a mí misma acerca del perdón. Es díficil otorgarlo en ocasiones,pero en mi opinión la parte más dura es olvidar. En mi experiencia personal puedo decirles que ha sido duro lidiar con ciertas situaciones,pero he aprendido que la más beneficiada soy yo,cuándo perdono,suelto y dejo ir. Todavía sigo en el proceso,pero miro con esperanza a mi futuro y doy gracias por todo lo recibido. Aprendo cada día a perdonar como yo soy perdonada  por Jesús.

Escrito por:

Tamar Báez