Prioridades…

A veces nos envolvemos en tantas cosas que perdemos el sentido de lo que debería ser nuestras prioridades. Es tan dañino para nosotros mismos como para los que nos rodean. En el afán de quedar bien con otros nos olvidamos de nosotros mismos. Nos crea stress y a la vez creamos stress a otros con nuestras actitudes y palabras.
No permítamos que las prioridades equivocadas tomen control de nosotros. Hagamos ajustes para que nuestra vida y la de los que nos rodean sea plena. En especial la vida de nuestra familia,porque al final del día cuando se cierra el telón ellos son lo que se quedan con nosotros.
Siempre he dicho que de las dos cosas más sinceras que existen son el testimonio que le dámos a nuestra familia (pues saben como realmente somos) y el amor incondicional que recibimos y dámos a nuestra familia pues aún sabiéndo nuestras virtudes y defectos nos aceptamos y apoyamos para ser mejor cada día.
Póngamos en órden nuestras prioridades y veremos resultados.

Escrito por Tamar Báez